4/5/13

METAL COUTURE



Cuántas son las veces que al mirar una fotografía nos hace encontrarnos con la realidad. Cuántas las que reflejan un estado de ánimo o una sensación. Supongo que como a mí a vosotros también os sucede.

Hemos pasado del oscuro objeto del deseo, de la semana pasada, que era la boca, los labios, y querer besarlos, a la frialdad del metal en todas sus presentaciones y lo que esto produce en nosotros.

Corazas de metal que nos marcan la distancia entre nosotros y los demás, a veces estas invisibles en el día a día, pero hoy las mostraré con toda su rigidez, dureza y frialdad.
















No podemos negar que estas imágenes dejan al margen a la modelo, y marcan una distancia entre el espectador y la fotografía. Esto es debido a la sensación de dureza, y gelidez del metal con el que lucen las maniquíes.

Las joyas metálicas, pedrerías y cadenas, que al tocarlas sentiríamos una sensación de frío, también cobran protagonismo en estas instantáneas, dónde la expresión de la modelo, se pierde, ganando intensidad y protagonismo el metal y la frialdad que las rodea.














La sensualidad o el erotismo desaparece de estas imágenes, que a pesar de la belleza de las modelos, las hace infranqueables, al pensar en el tacto de sus joyas, creando un caparazón de hielo alrededor de ellas.

Esto nos acerca a una realidad, puesto que todos en un momento en nuestras vidas, mediante joyas, armaduras simbólicas, o corazas, nos alejamos de la calidez humana, mostrando nuestro lado más frío.

Un artista que ha hecho de este metal su obra, es Manuel Albarrán, diseñador catalán, autodidacta, que empieza a investigar diversos materiales y crea con el metal estas obras de arte "metal couture". Ha realizado piezas únicas para Lady Gaga, Black eyed peas o Rihanna entre otros, y campañas para Vogue, y otras publicaciones de igual prestigio. También su obra ha sido plasmada por grandes de la fotografía de la talla de Eugénio Recuenco y Álvaro Villarrubia. 












El metal, y la frialdad y el distanciamiento que este produce en quien lo lleva y el que lo admira, es inevitable. 

Este material era usado en la edad media para realizar la cota de malla de los guerreros, por su dureza al ser embestido en las batallas. Pero si nos vamos de punta a punta en el tiempo, también es un metal que asociamos al mundo futurista, y robótico. En ambos casos con el mismo significado, la dureza del material y la sensación que da de distanciamiento al que lo reconoce.


















Cadenas, y pinchos se unen para dar forma a muros metálicos, de piel contra piel.

Los pinchos, además de distancia, sientes como hieren casi sin ser tocados. Aquí os muestro una mezcla de ambos conceptos.









Por esta vez y sin que sirva de precedente, me voy a saltar las normas y no os mostraré, pero tal vez sí descubráis, alguna, de las imágenes que más me gustan.
Realmente es un material que me encanta, y que en algunas ocasiones he usado en mis diseños. Pero prefiero ponéroslo difícil por esta vez, y marcar una distancia y frialdad, y no contaros mis preferencias de estas fotografías.
























Esta semana os he "condenado" a la más fría de las imágenes, porque todos tenemos esa parte sensual y caliente, pero también esa parte fría que nos impide a veces acercarnos a los demás. Como se muestra en estas dos últimas imágenes.

Como supongo que cada semana mis post hablan un poco de mis sensaciones, y de mi temperatura,  ahí os dejo mi impresión fotográfica de esta.

Y como siempre una frase relacionada con las armaduras, las guerras, y las luchas, dónde tanto metal hubo; así como corazas, escudos, cotas de malla entre otras. Quién mejor que Napoleón que libró varias batallas, para terminar con una de sus frases:

" Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes"

Hasta pronto!!

                                                                                                                         Ángeles Castro