13/7/13

OH!! MY DOLL



Nuestra infancia se encuentra rodeada de muñecas de caras pálidas y felices, osos enormes de peluche, marionetas, en general todo lo que evoque a cierta inocencia, delicadeza y pureza.

Además es nuestro mejor amigo, no habla, nos acompaña a todas partes, y siempre mantiene la misma expresión, a pesar de nuestras embestidas infantiles.

Esta pieza clave de nuestra primera etapa en la vida, los muñecos, son también pieza clave para fotógrafos que usan este tierno objeto para darle forma a editoriales, que luego veremos en las revistas de moda.








Curiosamente nos pasamos nuestra tierna infancia observando, atusando, sobando, y adorando a estos muñecos que son parte de nuestra vida. 

Y si observamos las fotografías, se han cambiado las tornas y son en muchas de ellas en la que los muñecos parecen cobrar vida y nos observan, o interactuan con los humanos otorgándoles esa don del que carecen.

Tim Walker, realiza una fantástica editorial de la que he extraído alguna de estas imágenes, llamada Mechanical dolls, y que os muestro a continuación.






Seguimos con imágenes en las que el humano se muñequiza y el muñeco se humaniza.





La firma Mulberry, con la modelo internacional Lindsey Wixson muestran con peluches de gran tamaño esta campaña publicitaria, en la que juegan corretean e interactuan la modelo y sus peludos amigos.





Con la misma modelo y con el fotógrafo Tim Walker de nuevo os dejo esta editorial que da mas miedo que ternura, puesto que la muñeca cobra unas dimensiones, desproporcionadas, y da la sensación de que va a engullir a Lindsey por momentos.

Lo curioso de esta editorial es que los muñecos, son de tamaño a escala desproporcionada real, no es un montaje fotográfico sino que se creó realmente a esta muñeca gigante para la publicación.









Bastante curiosas y divertidas son estas otras imágenes con cabezas de peluches gigantes, donde se mezcla la parte humana con la parte inerte de un muñeco.






Otra interesante forma de ver a un muñeco es usando un rostro humano y transformarlo en la cabeza de una muñeca arrancada como las niñas suelen descabezar a veces a sus fieles amigas.

Rakim, este fotógrafo nos muestra esta selección de imágenes impactantes cuanto menos.





No importa en la situación en la que se encuentre la escena, si hay muñecos de por medio no podemos evitar sentir un cierto misterio, y la sensación de ser nosotros los muñecos y ellos nuestros dueños.













Nadie recuerda el día exacto en que dejó de ser niño y de jugar con sus muñecos a pasar a la adolescencia, y jugar con muñecos de carne y hueso. 

Perdemos la inocencia en un suspiro, sin darnos casi cuenta. Y parte de esa inocencia se la llevan ellos, los muñecos que un día ni siquiera sabemos cuando se fueron, dónde y porqué.

Os dejo esta imagen con cierto halo de melancolía por la pérdida del muñeco, dónde mira con nostalgia una llave enorme que probablemente tendría a la espalda ese compañero de juegos.


Espero que cada uno de vosotros tenga aún algo de inocencia, porque es la parte que nos deja soñar cada día, y nos da la capacidad de seguir ilusionandonos y sorprendernos como lo haría un niño.

Para despedirme os dejo una bonita frase del dramaturgo francés Jean Baptiste Racine:

"Ahora mi inocencia, empieza a pensar en mi"

Hasta pronto!!

Ángeles Castro