12/11/12

Calcetines, luce un pié de diseño



¿Nos cubrimos el pié para no pasar frío ó realmente le damos la misma importancia que a las manos, cuello, cintura ó piernas?.

Sinceramente creo que al estar cubierto habitualmente por el zapato, por prendas como pantalones, faldas largas o botas, no entendemos esta parte de nuestro cuerpo, como expositor de moda. Todos pensamos en unas bonitas gafas porque están a la vista, o un bonito cinturón, o una bufanda, puesto que creemos que están al alcance de la vista de los demás y de  la nuestra propia, pero los pies, aunque no debería ser así, pasan desapercibidos, y con ellos, los protagonistas de este post los calcetines.



Haciendo cómo de costumbre una breve introducción en la historia del calcetín, os diré, que el mismo, aparece en nuestras vidas, hace muchos años, pero la palabra "calcetín", que está derivada del soccus latino,   (zapato usado por los actores cómicos romanos), eran como una sandalia que cubría la pantorrilla. Su material era cuero blando, y llegó a las islas británicas donde los anglos abreviaron su nombre en "sock", de ahí la palabra inglesa que se traduce como calcetín.

El reverendo William Lee de Nottinghamshire en Inglaterra inventó en 1589 una máquina para elaborar calcetines, así empezaron a hacer calcetines en seda, lana y algodón. Los realizaba en colores y baratos para acercarlos al público popular.

Esta prenda era mucho más usada por caballeros que por señoras ya que ellos usaban unos pantalones que dejaban ver la pantorrilla, mientras que nosotras tardamos mucho más tiempo en lucir pierna.


La parte superior de los calcetines estaba pensada para ajustarse fácilmente a través de unos lazos ocultos por un bordado alrededor de los tobillos, de hecho  la decoración del tobillo conocido como "clocks", se puso de moda en el siglo XVII, el material usado era seda y se adornaba con emblemas de relojes.
La calidad de las telas españolas juraron un papel muy importante en la historia del calcetín, la reina Isabel I de inglaterra, rechazó la primera patente de la máquina de William Lee, porque no le resultaba agradable el tacto de los calcetines, ya que estaba acostumbrada a los de fina seda importados de España.

Comentaba que su propia máquina hacía calcetines demasiado bastos, para los pies de una reina.

Es en la década de los 30 cuándo aparece una máquina circular que producía prendas en una sola pieza y ya no necesitaba ser cosida.

Hoy en día son muchos los fabricantes de este complemento del pié, como la firma Happy Socks que es de procedencia sueca, y que tiene sede en varias ciudades entre las que se encuentra Madrid. Aquí podréis encontrar calcetines muy originales tanto para chica como para chico.





Los calcetines son parte esencial de nuestro "outfit", y debemos tenerlos en cuenta en cualquier look que nos propongamos a lucir. Os dejo algunas muestras de la selección que hemos hecho para vuestro deleite.



La firma Sweet Marcel tiene unos modelos muy originales, incluso ha lanzado una linea infantil cómo la que veis a continuación.





Las firmas Miu Miu, o Viktor&Rolf son algunas de las marcas que han apostado por diseños arriesgados y diferentes para este complemento tan olvidado en ocasiones.




También la firma Prada, arriesgó con sus zapatos de tacón y hebilla muy retro, incorporando un calcetín grueso con ochos y haciendo que esta moda siga hoy usándose de manera cotidiana.



Scott Shumman, el creador del blog de moda que os recomendamos desde aquí, The Sartorialist, nos muestra en varias fotos de sus streetstyle, como la moda de los calcetines diferentes llegan a las calles de muchas ciudades del mundo.





Por último algunos de los calcetines más simpáticos que he podido rescatar en mi búsqueda, y que espero que ¡os gusten tanto como a mí!, no os perdáis la anécdota al final de las fotos, es curiosa cuánto menos.





En la aristocracia japonesa de la era Meiji, los calcetines se convirtieron en objetos muy muy valiosos, tanto es así, que eran un símbolo de estatus social, por ejemplo, 2kg de arroz, valían 3 monedas y unos pares de calcetines 10 monedas.

Nos despedimos, con esta anécdota japonesa, y...... ¡¡Os esperamos en nuestro siguiente post!!